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EL MITO VASCO

abril 12, 2015

CONGRESO

 

EL MITO DEL MATRIARCADO VASCO

UNA HISTORIA DE HISTORIAS

ABSTRACT

Proyecto de investigación y creación en torno a la figura femenina en Euskal Herria y el cuestionamiento de las tradiciones en el deporte vasco como seña de identidad machista ante una sociedad denominada matriarcal. Es un trabajo en el que interviene el campo sociológico y filosófico así como antropológico para el cuestionamiento de la historia a través del arte. se trata de recrear el pasado y formar un presente por medio del juego. se proponen una serie de trabajos visuales que se dividen en tres ámbitos, el vídeo, la imagen y el residuo. Para este proyecto se van a desarrollar una serie de acciones en las que una mujer realizará varios de los deportes vascos con alguna diferencia. Por otra parte se van a realizar una serie de collages que desmitifiquen el mito vasco del matriarcado mediante sus figuras mitológicas. Todo el trabajo se expondrá en las instalaciones de Montehermoso para poder ser visto y analizado y así generar este cambio de actitud que buscamos.

INTRODUCCIÓN

El matriarcado implica la autoridad de la mujer en el orden social. No sólo en la familia, sino también en la política, en la religión, en la cultura y la educación, en el deporte y en la economía, que debe tener también su reflejo en las leyes. Mandar en casa, como las etxekoandres lo hacían en los caseríos, es una cosa y es verdad que, en el mercado de trabajo la mujer está presente en todos los ámbitos. Pero más allá de lo privado, del gobierno del hogar, no hay que echar más que un vistazo para darse cuenta de que no hay ni siquiera una paridad de mujeres donde se toman las decisiones. La batalla está perdida y entonces, ¿por qué seguimos invocando este asunto y por qué sigue apareciendo el matriarcado como una institución inquebrantable, muchas veces reproducida por las propias mujeres, ya sea mediante la educación de sus hijos y la convivencia con sus parejas?

Desde esta propuesta artística se pretende cuestionar el supuesto matriarcado vasco y mostrar su significado real así como proponer imágenes y conceptos que replanteen la posición de la mujer actual y como el papel que es llevado consciente o inconscientemente por ella, perpetua el patriarcado. Se va a jugar con la ironía y se van a subvertir conceptos todo ello para poner en valor el papel de la mujer.

Quizás porque la idea de una mujer vasca poderosa tiene su atractivo, es emocionante y aparentemente positivo porque parece que nos da prestigio, o eso nos han hecho creer, pero la verdad es que es irreal e impensable. ¿O es que las mujeres se saben poseedoras de un supuesto poder que, por el momento, prefieren declinar? Nada de eso. Es una trampa. Lo fue y lo sigue siendo, y a esa conclusión han llegado numerosos estudios llevados a cabo tanto por hombres como por mujeres desde hace dos décadas. Además, “pensar así es cómodo”. “Porque si crees que tienes el poder no tienes que pelear por ello. Y hasta que te encuentras con una situación que pone en cuestión esto puede ser algo que te es efectivo en la vida. Por ejemplo, si las mujeres son tan fuertes, por qué siguen reproduciéndose problemas tan crudos como la violencia de género?”, plantea Maggie Bullen, antropóloga y profesora en la Facultad de Filosofía de la Universidad del País Vasco en San Sebastián.

“Es lo que llamamos el espejismo de la igualdad. Se pretende que está ya conseguida, cuando todavía queda mucho por hacer. Así lo viven muchas jóvenes en la actualidad”, añade. Muchas chicas a las que el feminismo como proyecto les suena a ‘la guerra de mamá’ con la que ellas no se identifican. “La gente joven que no ha peleado en los años de más fuerte movimiento feminista cree que las puertas están abiertas, que las oportunidades son iguales para chicos y chicas, pero hay muchos ámbitos para ver que no es así.

Ahora bien, la idea es que no hay matriarcado ni en el pasado ni en el presente, ni aquí ni en ningún otro sitio del mundo. Y que necesitamos analizar realmente dónde está la desigualdad y releer los mitos”.

Mitos vascos como el de Mari, la Dama de Anboto, una especie de maga de la tierra y la naturaleza, o como los de las lamias, con capacidad para enamorar a los hombres para luego abandonarlos, y las sorgiñas, poseedoras de una sabiduría ancestral. Todo un repertorio de figuras femeninas que connotan un poder que no va más allá de lo legendario. “Los mitos son historias que se crean pero que se van relatando, se van transmitiendo, se van cambiando. Animaría a releerlos y valorarlos como lo que son, son parte del patrimonio vasco también, pero convendría leerlos desde una perspectiva crítica y pensar en qué nos sirven para hoy en día o si nos los tenemos que replantear”.

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OBJETIVOS

Visualización de la desigualdad de género y la aceptación de los roles por parte de la sociedad.

Crítica hacia la historia y costumbres de Euskal Herria y el afianzamiento de conceptos injustificados e injustificables que dan opción a malentendidos.

Explorar el medio artístico como una herramienta de cambio social.

Acercar la cultura vasca y la lucha de genero femenino a todos los ciudadanos.

Colaborar con agentes de la ciudad que estén implicados en los territorios tratados (deporte, mitología y mujer)

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