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LA IMAGEN EN LA SOCIEDAD ACTUAL

febrero 6, 2013

Me gustaría comenzar con una frase de Fernando Pessoa “la imagen mass mediática se reviste con el falaz código de lo natural o, incluso, tiende a sustituir el mundo real en la perpetuación de una larga cadena de simulacros” (1)
Desde la antigüedad hemos creado y en cierto modo dependido de las imágenes para hacer valer nuestra historia, ya bien sea una historia global o a nivel más personal e individual. Así bien han sido necesarias (necesidad porque precisamos de una cultura de los antecedentes, […] porque abriría nuevos espacios, nos ofrecería una afuera: ya no estaríamos solos en el mundo) (2) para todas las culturas y en todas las épocas, nos valen como recuerdos hacen las funciones de la memoria. Antes tenían al llamado “el antepasado” ahora tenemos la fotografía.
Y creo que el valor que se la da en cada contexto es el mismo desde la capa más básica de esta concepción. Pues sirve y ha servido en todos los momentos como manera de inmortalizar el momento, de hacer visible la historia de cada uno o de la masa. Esa es la primera intencionalidad de la imagen, recordar y justificar el momento. Pero en muchas ocasiones gracias al segundo obturador tras el que las imágenes son manipuladas o reinterpretadas se traspasa la barrera de lo real o historizable. Aquí podemos hacer alusión a van Dijck que alude al concepto de recuerdo autobiográfico como “una mezcla de memoria y deseo”. (3)
Ahora, estamos saturados de imágenes porque el valor que se le da a la acción de fotografiar se ha devaluado, se trata de que cualquier momento es válido para inmortalizarlo “sea lo que sea”. Y más aun con las nuevas tecnologías que permiten que creemos inmensas carpetas de imágenes sin un valor consistente. Aquí el que rige, es el criterio de cada uno, que se ha convertido en un criterio común a partir de la creación de plataformas como Fotolog, etc. Probablemente la intención de estos fuera la de dar la oportunidad a todo el mundo de ser libres de expresar y mostrar sus imágenes, con el pretexto o engaño de que fueran de calidad. Algo que es incontrolable, y no sé hasta qué punto llegaran las maquiavélicas mentes del poder y me pregunto si estaba todo pensado. Pues estas no pasan ninguna criba, por lo que hemos podido ver de todo, desde muy buenas ha otras que no lo son, y si no hay selección no hay criterio, ¿se podría construir un searchbot que identificara lo que es de calidad y lo que no, o lo que tiene valor o no? Y es que ese poder que se nos ofrece ( hacer visible tu vida, realzar tu existencia o la que te rodea) es muy grande e incontrolable, es difícil ser capaz de tener criterio sobre tus imágenes y menos cuando empiezas a estar saturado de ellas y este se difumina, por lo que llegamos al punto de que todo vale. Y en cierto modo dependiendo del destino para el que sean esta premisa es válida. La plataforma “thisMoment” se ofrece para el usuario como un diario de imágenes, es aquí donde no habría la necesidad de excluir ninguna imagen. Es tu propio diario, tus memorias. Si vale para un solo individuo creo que se ha de considerar valida. Según los slogans de Kodak dicen “enjoy your memories” o “let kodak keep the story”.
Se trata de hacer una división entre los destinos de estas imágenes. Como usuarios de ellas es verdad que tenemos que tener conciencia de lo que generamos y actitud crítica pero en su lugar se ha reducido la privacidad conscientemente, se han ampliado los márgenes de lo valido y de la exclusividad. Pero no se ha ampliado la calidad de la fotografía. Los significados son mas banales y cuando no lo son no nos afectan bien sea por la incredulidad que nos domina actualmente o por la falta de reacción. Como dice Brea “lo que está en juego es la suerte de las transformaciones del sentido de la experiencia de lo artístico en un contexto de cultura de masas”. (4)
Y es que las imágenes se han vuelto muy necesarias, como recuerdos de un momento, lo cual tiene el riesgo de vivir en el pasado. Esto se puede ver claramente en el capítulo de “Black Mirror” Toda tu historia. Desde mi punto de vista viven en el pasado, es en poco el miedo que me da esta nueva concepción masiva de la imagen su uso como recuerdo de tu propia historia y el peso que esta te da a confirmar un hecho. Esto implica un vivir en el pasado y no confiar en ti mismo, parece necesario tener algo que te corrobore gráficamente. La fotografía siempre forma del pasado aunque cuente cosas del futuro.
Estos casos se dan al nivel de un usuario sin poder, pero el que lo tiene lo usa para manipular, se manipula la historia se trasgiversa o se disimulan o esquivan detalles. Es pues una distribución postmedial, “es un panorama abierto, desjerarquizado y descentralizado, […] La aparición del “do it yourself”, permite imaginar el desarrollo de dispositivos independientes que estarán muy pronto en condiciones de reorganizar el panorama de las mediaciones de la experiencia artística” (4). Es que realmente hay una situación muy negativa, pero diría que solo unos pocos son los que se percatan de ello y deciden actuar, otros simplemente se percatan o son más o menos conscientes y como no los que creen fielmente en la veracidad de la foto, y no porque sean unos amantes de la idea de fotografía, antiguos románticos o algo por el estilo, son simplemente borregos. Se plantea una actitud crítica a los artistas, nos llaman a hacer una contra-información, ser guerrilleros de las imágenes. Es el punto de explicitar y criticar. Como dice Foucault “usad la práctica política como intensificador del pensamiento y el análisis como un multiplicador de formas y ámbitos de intervención de la acción política. […] el individuo es el producto del poder” (2). Se habla de pobreza cultural y la desposesión de las técnicas y saberes producida por el capitalismo.
Mi postura es más bien la de ser selectivos hacia que imágenes tenemos que tener en cuenta ya que no podemos actuar sobre el criterio de la gente pero si sobre el nuestro. El punto de partida es que imágenes hacemos nosotros, si bien queremos darles un carácter de resistencia, estético o como simple registro personal. Después de hacerlas entra el planteamiento de si queremos hacerlas públicas o no, como valoramos la calidad de la imagen, si es de interés para el resto de usuarios. Posteriormente bajo este criterio propio de generación, creamos el de visión, ser nuevamente selectivos sobre las imágenes que queremos consumir. Es decir la solución está en un “reset” del mercado de las imágenes. Sabemos que plataformas existen y cuales tienen validez o calidad, hay que usarlas con conocimiento. Pues sí, esta sobreabundancia ha creado una imagen banal y estereotipada, pero no carente de expresividad, pues aquí entra la intención del fotógrafo y la postura o materia de lo fotografiado. En el libro de Micropoliticas se habla de una evaluación, definida así: “la evaluación puede concebirse como una especie de proceso permanente, en el sentido de que se trataría de construir, deconstruir y reconstruir el ser” (2).
No se ha de excluir ninguna imagen, pues por pequeño o grande que sea tienen un valor, no para todos pero si para alguno, con uno basta. Se trata de un registro del mundo desde muchos puntos de vista organizados y desorganizados. No todos tienen el criterio y la cultura para crear imágenes de poder de valor, según el mundo artístico o documental. Lo que esto lleva a que se creen nuevas tendencias de la fotografía, nuevos tipos, la foto espejo, la foto facebook, la foto saltando. Hay una frase con la que se ejemplifica el papel que puede tener el arte “el arte es a veces una manipulación perversa y a veces también una necesaria transgresión de nuestros hábitos visuales frente al mundo” (5)
Por mi parte defiendo el libre uso pues no quiero negar la opción a nadie de recordar, alguien que busca una imagen de calidad sabe dónde encontrarla. También quiero contradecirme pues me gustaría que todos tuvieran un criterio más firme, ¿Por qué? Pues porque en cierto modo sí que soy una romántica de la foto y me gusta la idea de la foto única e irrepetible, del momento pensado y estudiado de la cámara analógica y es cierto que todas estas tendencias están desprestigiando la fotografía como había sido entendida. De un modo optimista, pienso que tan solo se están ampliando los límites de la fotografía y lo que hay ahora es más variedad y tipos bajo el mismo concepto, solo hay que elegir al que perteneces. No ha dejado de ser una cosa para convertirse en otra. El problema es que hay una mayor cantidad de imágenes de red que de imágenes excepcionales, y futuras generaciones se verán más implicadas en lo que más abunde como suele ser habitual. Pero nada se pierde, pues aparte de ser historia sigue siendo un acontecimiento. “Todas las imágenes deben mas a otras imágenes que a la naturaleza” (1)
Con respecto a las imágenes que se nos muestran en los medios de comunicación, poco que de decir al respecto. Es bien sabido que siempre han estado manipuladas por unos intereses, bien por los de los directivos o bien por los accionistas o inversores. El poder y el dinero van de la mano de la información, es la “jerarquía de su interés, […] lo que vemos, esencialmente, son los rostro de quienes hacen la información. Son muy interesantes las propuestas de los trabajos de Alfredo Jaar, el cual usa la imagen sin usarla. En el texto del Teatro de las Imágenes, se dice que la razón de nuestra profunda indiferencia es que vemos demasiados cuerpos sin nombre. (6)
Bibliografía
1. Gauthier, Guy. Veinte lecciones sobre la imagen y el sentido. s.l. : Catedra , 1986.
2. David Vercauteren, Thierry Müller y Olivier «Mouss» Crabbé. Micropoliticas de los grupos. s.l. : HB Editions, 2010.
3. Van Dijck, Jose. Mediated Memories in the digital Age. s.l. : Stanford UP, 2007.
4. Brea, Jose Luis. Transformaciones contemporaneas de la imagen-movimiento: postfotografia, postcinema, postmedia. s.l. : Accion paralela #5, 2010.
5. Didi-Huberman, Georges. La emocion no dice “yo”. Diez fragmentos sobre la libertad estetetica.
6. Ranciére, Jacques. El teatro de las imagenes. [aut. libro] Alfredo Jaar. La politica de las imagenes. 2008.

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