PITA

PITA SI…

febrero 5, 2016

Una de las asignaturas pendientes en este mundo es la diferencia social entre hombres y mujeres, y la relación de superioridad del género masculino. Es una batalla a la que hay que hacer frente con palabras y con acciones.

El arte por su parte se encarga de poner en tela de juicio la sociedad y de visibilizar de forma creativa las críticas sociales. Observa e interpreta el mundo para despues analizarlo y como buen investigador que es, muestra sus resultados.

El activismo es una forma muy directa de mostrar la disconformidad con el sistema y este puede ser enmarcado bajo el sistema del arte o enmascarado, una acción rebelde, de crítica, que trata de visibilizar, y como no, de generar cambio, el artivismo.

El contexto en el que se sitúa esta acción es complejo, es una sociedad en la que el machismo queda perpetuado tanto por hombres como por mujeres, el camino está aún por recorrer. El Portoviejo de Ecuador es un lugar entrañable por su calor pero desesperante por su falta de respeto que en gran medidad viene dada por una falta de educación moral.

El trabajo que acontece se aprovecha del “autocentrismo” que caracteriza a esta sociedad y su comunicación no verbal a través del claxón para evidenciar una situación, un micromachismo que se sirve de la comunicación no verbal para ser ejecutado y que está comunmente normalizado. La solución no está en educar el oido para no oirlo, sino en no permitir este tipo de situaciones y posicionarse.

 

 

 

 

Deja un comentario